Cuestión terminológica: private equity vs. capital-riesgo

Hace algún tiempo hablábamos de la desafortunada traducción del término private equity al español.

En primer lugar, antes de proceder a buscar una locución en nuestra lengua materna más apropiada, proponemos la solución más sencilla: mantener el término anglosajón originario, esto es, private equity.

Ciertamente existe una corriente doctrinal que procura la aberración de nuestro Derecho de cualquier vocabulario importado directamente de la cultura jurídica anglosajona. Trasladar directamente y sin traducción un término anglosajón es, como ya advertimos, la solución más sencilla.

Prueba de ello es que contamos en nuestro lenguaje jurídico y empresarial con términos como por ejemplo leasing, factoring, escrow, trust, operaciones over-the-counter (OTC) y outsourcing muchos de los cuales han sido aceptados y se han popularizado directamente en inglés. Para algunos de ellos se ha encontrado posteriormente una traducción al castellano acertada –leasing  se sustituyó por arrendamiento financiero y outsourcing por externalización-  mientras que otros siguen manteniendo su forma inglesa aparentemente sin mayores problemas.  

No debemos olvidar que el Derecho suele ir en ocasiones por detrás de la realidad y especialmente nuestra disciplina, el Derecho Mercantil, debe caracterizarse por un dinamismo y una flexibilidad adicionales respondiendo a las necesidades de una economía globalizada. Por eso, aunque ciertos sectores no lo vean con buenos ojos, no podemos descartar directamente la trasposición a nuestra cultura jurídica del término private equity para hacer referencia a las que conocemos como operaciones de capital-riesgo.

Ya existen algunas tendencias que apuntan en esa dirección de ahí que nuestra primera propuesta vaya encaminada a la conservación del anglicismo frente a la traducción o búsqueda de un término equivalente en nuestro idioma.

Si por el contrario optáramos por desechar la incorporación del término anglosajón private equity las siguientes propuestas, que se discutirán en un artículo posterior, irán encaminadas a intentar encontrar un término aceptable. Los candidatos que someteremos a examen son los siguientes: capital privado y/o capital inversión.

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