Salidas profesionales para licenciados y/o graduados en Derecho

A estas alturas del año académico es común ser abordado por algún alumno que pregunte sobre las salidas profesionales que le brinda la licenciatura -ahora grado- en Derecho. Dicho de forma más coloquial, ¿y ahora, qué hago?

Todo el mundo ha pasado en algún momento por esa especie de crisis existencial. Una situación que produce ansiedad, miedo e incertidumbre. El sentimiento es lógico puesto que será una época en la que nos enfrentemos a la toma de grandes decisiones sobre nuestro futuro profesional. Terminar la carrera es sólo un primer escalón -un escalón imprescindible- para continuar nuestro viaje.

Con el título en la mano las opciones disponibles pueden reconducirse a tres grandes grupos: sector público, sector privado y seguir estudiando.

1.) El sector público

La estabilidad del empleo siempre ha sido un bien altamente codiciado -sobre todo en épocas de turbulencia económica como la que nos ha tocado vivir- por lo que acceder a la función pública puede ser una de las salidas. A modo de ejemplo, pero no únicamente, Derecho nos permitirá opositar a: Inspección de Hacienda, Jueces y Fiscales, Abogacía del Estado, Inspección de Trabajo, Notarías, Registros, Inspección de Seguros, intervención del Banco de España, Secretaría Judicial, organismos internacionales y de la UE, carrera diplomática, etc.

Y esta enueración sólo hace refrencia a los funcionarios pertenecientes al grupo A, por lo que también cabría la posibilidad de intenarlo en el grupo B (opositando, por ejemplo, a Subinspector de Hacienda) o posteriores.

2.) El sector privado

Las posibilidades que brinda el sector privado a un licenciado en Derecho son múltiples. Se trata de una carrera polivalente por lo que el perfil del jurista puede casar en varios puestos de trabajo totalmente distintos. En cualquier caso, las clásicas salidas son la banca, administración de fincas, abogacía por cuenta propia o en gran despacho, procuraduría, asesoría jurídica de empresas (como abogado  in-house), etc.

En muchas ocasiones, aquellos que tienen vocación de abogado, quieren saber si es mejor trabajar como abogado por cuenta propia, en un despacho pequeño o en uno de los grandes. La respuesta a esta pregunta no es sencilla y dependerá tanto del perfil del futuro compañero como de sus aspiraciones que es complicado aconsejar genéricamente. Cualquiera de estas opciones, como todo, tienen sus pros y sus contras.

3.) Seguir estudiando

Decíamos antes que terminar la carrera sólo es un primer peldaño, por lo que seguir estudiando otra carrera, un máster o el doctorado se convierte en nuestra tercera opción.

Si se optara por estudiar otra carrera, las posibilidades son tantas como carreras disponibles. Entre las que suelen casar bien con Derecho contamos con Periodismo, Ciencias Políticas, Administración y Dirección de Empresas, Económicas, Criminología, Relaciones Internacionales y otras similares. No obstante, en ocasiones, estudiar una carrera que no tenga –a priori– nada que ver con el Derecho puede convertirse en una increible ventaja competitiva en el futuro. Sin duda, los perfiles más interesantes que he llegado a encontrarme son médicos licenciados en Derecho expertos en reclamaciones por deficiente asistencia sanitaria, arquitectos licenciados en Derecho expertos en vicios de la construcción e ingenieros licenciados en Derecho especializados en implantación de proyectos industriales a nivel internacional.

Hoy en día el mercado laboral suele preferir los perfiles de los aspirantes a un puesto de trabajo que cuenten con estudios de postgrado. En este caso las opciones también son tantas que dependerá del perfil y las aspiraciones del futuro estudiante de escuela de negocios. El único consejo que podemos aportar desde estas líneas es sobre la conveniencia de optar entre un máster más bien generalista frente a un máster más específico. Para los recién licenciados suele ser más interesante un máster que aporte conocimientos generalistas (ej. asesoría jurídica de empresas, derecho civil, etc.). En cuanto a los profesionales que ya lleven cierto tiempo en el mercado laboral y deseen ampliar su experiencia puede ser más interesante cursar un máster más específico. Si se puede realizar en el extranjero y complementarlos con una mejora en nuestro bagaje lingüístico, tanto mejor.

Finalmente, el doctorado se convierte en un paso previo para aquellos que hayan sentido la llamada vocacional de la docencia o simplemente quieran ampliar sus conocimientos teóricos en alguna materia. Hasta la última reforma el procedimiento era la superación de una serie de créditos (cursos y seminarios) y lectura de tesina para la obtención del D.E.A. (Diploma de Estudios Avanzados) antes de proceder a la fase de escritura de tesis propiamente dicha.  Actualmente el procedimiento consiste en superar un máster oficial y defender el trabajo de fin de máster antes de proceder a la lectura de la tesis. A pesar de ser complicado, es cierto que se trata de una labor perfectamente compatible con otra actividad.

¡Espero que este artículo haya sido de ayuda!

ACTUALIZACIÓN: Posiblemente también te resulte de interés conocer las Claves para el desarrollo de la carrera del profesional jurídico